May 24 2010
Santander Rincón popular
Popular, ese es el adjetivo que mejor le cuadra a esta ciudad portuaria, capital de Cantabria. Simplemente porque en su estadía acuden turistas de todas las clases sociales. Será tal vez por la calidad de su gente, la calidez de los hoteles en Santander, o porque todavía allí tiene pre ganancia la tradición marinera que supo elevar su popularidad. En límite con los municipios de Santa Cruz de Bezana y Camargo, es tal su crecimiento turístico que se ha ganado la condición de candidata a la Capitalidad Europea de la Cultura para 2016. Por tanto, es debido decir que, sí cabe la posibilidad de ganar este título, es porque la ciudad ostenta condiciones especiales. Toda esta introducción, a la manera de adivinanza, no es más que la presentación que se merece una ciudad como Santander, sitio que se alimenta, primordialmente, del turismo y del comercio, pero conserva su esencialidad marinera, un dato que la diferencia de otros rincones turísticos. Conformada por pasajes modernos y naturales, esta tierra se destaca por su disposición a amoldarse a los requisitos e intereses de cada viajero. Por un lado es una ciudad de gran ritmo comercial, con presencia de grandes tiendas y, por otro, es un tranquilo pueblo marinero, donde la sencillez y la austeridad están a la orden del día. Y, justamente, parecería ser que esta combinación de estilos ha sido fundamental a la hora de pergeñar su éxito turístico. Por otra parte, el plan de vacaciones ideales contempla, a su vez, la estadía en playas destacadas y balnearios inundados de servicios y mucho verde coloreando los paisajes. Al mismo tiempo, como en la mayoría de las plazas turísticas, también en Santander es posible absorber un poco de cultura. Y ello se puede lograr a partir del tránsito de algunos circuitos turísticos. Por ejemplo, es posible visitar el Palacio de Magdalena, el Paseo Pereda, la Catedral local, el Parque Mataleñas, El Sardinero y el ambiente especial que contiene al Puerto Chico. No hay que dejar de mencionar la bahía de Santander, precedida, en su ingreso, por la ensenada de El Sardinero, sitio en el que se puede disfrutar del esplendor de la Isla de Mouro. Y retomando el circuito turístico mencionado, es interesante frenar en la bonita arquitectura que caracteriza a esta región y que puede disfrutarse, por ejemplo, en el Paseo de Pereda, un espacio de casas con miradores y bonitos jardines. Una ciudad de corte popular que se presenta como un sitio excepcional para disfrutar en familia.