Oct
11
2010
Suances es un pueblo muy bonito que está en el litoral de Cantabria, se encuentra bien comunicado con Santander, Torrelavega y Santillana del Mar, histórica villa marinera en tiempos de los romanos llegó hasta aquí la calzada romana desde Herrera del Pisuerga. Durante el siglo XIX se convirtió en un clásico destino turístico de turistas que adoraban bañarse en sus playas y hoy en día por supuesto continúa siendo lugar preferente de veraneo. Entre sus rincones más hermosos y emblemáticos está la Punta del Dichoso que, afortunadamente, es uno de los lugares libres de la presión urbanística, desde allí se pueden apreciar las tierras de Asturias y los picos de Europa hacia el oeste y la bahía de Santander hacia el este.
Como para hacer honor al carácter marinero de Suances su gastronomía se basa en los productos del mar que ocupan un lugar privilegiado en las cocinas de la población. Las sardinadas y parrilladas son algunos de los platos más representativos aunque, a decir verdad, cualquier pescado y marisco cocinado y adobado con sencillez como se hace en este pueblo resulta exquisito. Bogavantes, nécoras y percebes conquistan a los paladares más exigentes en los numerosos restaurantes que se encuentran. Las jornadas gastronómicas dedicadas al arroz, mariscos o bacalao son una buena excusa para acercarse hasta aquí, como lo es el simple hecho de pasar unos días en esta hermosa villa y comer en alguno de sus restaurantes:
-La Bodega en calle del Muelle, podéis pedir unas tapas y pinchos acompañados de un buen vino, seguro que salís satisfechos, si queréis algo más consistente, preparan un rodaballo muy rico.
-El Mirador de Suso en la calle Sobremar, ofrece una carta de menús marineros cocinados a la manera tradicional y, además, una vista inmejorable al estar en un alto sobre el mar.
-Mesón Casa Gerardo en la calle Quintana, a destacar el ambiente acogedor y apto para familias. La cocina es muy tradicional y las raciones abundantes.
-Amita en la calle Torrelavega, menús tradicionales y modernos a la vez. Las típicas rabas están exquisitas en este lugar.
-Hostería el Caserío en la calle Acacio Gutiérrez, productos frescos forman parte del menú diario: deliciosos percebes o merluza rellena para saborear tranquilamente.
Feb
12
2010
El Tapeo en Santander como en casi todas las ciudades de España son una tradición, y en ellas usted podrá conseguir miles de bares, tabernas y cafés donde ir de tapas va mucho más allá que un simple ir a comer o beber algo. Ahora bien cuando hablamos del tapeo en Santander es necesario dividirlo en tres zonas, para poder explicarlo de la mejor manera.
Zona Centro de Santander: Si marcamos en un mapa un rectángulo delimitado por las calles Rio de la Pila y Marcelino Sanz de Santuola (o para los santanderinos calle del Martillo) a la izquierda, la calle Santa Lucia por arriba, el Paseo de Pereda por abajo y Puerto chico y la calle Casimiro Sáinz por la derecha hemos acotado la zona principal de tapeo de Santander. Calles como Peña Herbosa, Hernán Cortes, Daoiz y Velarde, General Mola, Bonifaz o la plaza de Cañadio tiene alguno de los mejores restaurantes y tascas de Santander. Para aquellos que se lo puedan permitir, bodegas como el Riojano, la Cigaleña o Gele son clásicos de Santander, el restaurante El Puerto en Puerto chico, la Bombi en Casimiro Sainz o la Posada del Mar en Castelar tienen una gran selección de pescados y mariscos, eso sí, a un precio elevado. Para aquellos que prefieran tapear o comer de raciones a un buen precio, la Conveniente y Casa Ajero en Cañadio, las hijas de Florencio o Casa Lita en el Paseo de Pereda o bodegas Javi Quintanilla en la calle Bonifaz son buenos sitios para comer a buen precio.
Barrio Pesquero y calle Tetuán: Para los enamorados del pescado y el marisco están son las dos mejores zonas de Santander. En el Barrio Pesquero encontraremos multitud de tascas donde degustar estos manjares del mar, pero mi zona favorita es el inicio de la calle Tetuán, pegado al túnel de Tetuán. Ahí se encuentran dos de los mejores bares de Santander para el que le guste este tipo de comida: Marucho, que tiene para mi las mejores rabas y pudding de cabracho de la ciudad, y la Mulata, con unas excelentes almejas y mejillones. Para el que se lo pueda permitir, el restaurante El Puerto en Puerto chico, la Bombi en Casimiro Sainz o la Posada del Mar en Castelar tienen un género excelente a un precio algo elevado.
Zona de la calle Vargas y San Fernando: Es una zona típica para comer de tapeo o cenar antes de salir a la noche santanderina a un precio razonable. En la calle Vargas se encuentra Gelin, el autodenominado Rey de las Rabas, con sus partidarios y detractores, en San Fernando la Bodega la Montaña, con muy buenas raciones, en la calle Burgos pegado a la plaza de Numancia el Mesón el Castellano, con muy buenas raciones de jamón y queso, y para los que quieran probar un excelente pulpo deberán ir a la Pulpería en la Travesía de Vargas. Por último, a la hora del aperitivo, en el grupo Amaro, cerca de Cuatro Caminos, tienen muchísima fama los bares con mejillones en salsa, en ocasiones un poco picantes.
Dec
19
2008
la comida es uno de los placeres más grandes de la vida. En Santander usted podrá encontrar una amplia gama de restaurantes en los que encontrará estupenda comida meditarránea y de la cierra española. Una salida de tapas se convierte en una verdadera aventura culinaria que quedará por siempre en la memoria de su fino paladar.
Un restaurante que lo dejará más que satisfecho es la Bodega Cigaleña. Su ambiente casero le brinda a los comensales un lugar acogedor para la buena digestión. Además el sabor de sus finos platillos le brindarán uno de los mejores recuerdos de la ciudad. EL establecimiento cuenta con una zona para fumadores y se puede comer muy bien con tan solo 39 euros. Busque la Bodega Cigaleña en la calle Daoiz y Velarde.
Su viaje lo puede llevar también al restaurante Casa Enrique. Es un establecimiento clásico y de lujo. El talento de sus cocineros permiten tener un meno variado, con platos de autoría que causan sensación entre los comensales, sobre todo durante el verano. El establecimiento se encuentra en el Paseo de la Estación. Su ambiente cálido es ideal para almuerzos familiares.
En el restaurante La Bombi podrá compartir con su pareja una cena romántica. Ubicado en la calle Casimiro Sáinz, este restaurante es el favorito de las jóvenes parejas que llegan a pasar su luna de miel en la ciudad. Ofrece ambientes íntimos en los cuales el placer de comer adquiere una mayor relevancia gracias a la buena música y a la amabilidad de los mozos. Con 35 euros podrá comer como si fuera un rey.
En cualquiera de los lugares mencionados usted podrá probar exquisitos potajes que son el orgullo de Santander. Algunos insumos típicos de la ciudad son las amayuelas y las morgueras. Se trata de unos mariscos exóticos que encantan al paladar de los visitantes. Disfrute de salmonetes a la parrilla y de unos exquisitos bocartes en consomé. Los pescados de Santander son un completo manjar además de ser bastante nutritivos. Prueba de ello son las lubinas y las exquisitas sardinas que tienen mil formas de preparase.