Archive for August, 2010

Aug 31 2010

El faro de Cabo Mayor

Las cosas cambian, la luz del faro de Cabo Mayor se encendió por primera vez en el verano de 1939, y lo hizo en la atalaya de Cabo Mayor donde anteriormente se habían ondeado banderas de día y encendido fuegos de noche para señalar a los barcos la proximidad de la costa. Hoy cuando llegamos dando un paseo a este punto encontramos un Centro de Arte con 3 salas de exposiciones repartidas en la base de la torre y en los edificios anexos (que antaño sirvieron como vivienda para los fareros). La manera de acceder a Cabo Mayor es sencilla, desde la playa del Sardinero caminamos a través del Cabo Menor y finalmente  en apenas 45 minutos llegamos a nuestro destino.
Cabo Mayor es un faro de recalada ya que su luz puede verse  de noche a 21 millas de distancia, es la primera  señal que los navegantes ven desde alta mar cuando se acercan a Santander. El faro se ubica en una zona de playas y acantilados a 50 metros de altura sobre el nivel del mar al extremo noroeste de Santander, al noreste de Santander.
El faro santanderino es muy emblemático y todos los habitantes de esta costera ciudad conocen la importancia que tuvo el edificio para el transito marino y el comercio de la pesca. Además el paisaje desde el Sardinero no sería el mismo y es inimaginable sin él. Tanto es el interés que despierta Cabo Mayor en su ubicación privilegiada de la bahía de Santander que los visitantes no sólo van para ver el faro y su entorno, sino para tener mejor vista cuando quieren contemplar un barco, el cielo o el vuelo de las gaviotas.

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Aug 30 2010

El entrañable barrio de los pescadores

Si visitáis Santander os daréis cuenta que es una ciudad viva, una ciudad orientada el turismo y a los servicios que, además tiene bellos monumentos que descubrir y admirar, Santander cuida su entorno y sus playas, es su manera de asegurar el futuro y de hacer más agradable la estancia de los visitantes. En Santander os maravillaréis con la visita al palacio de la Magdalena en la península del mismo nombre y disfrutaréis de la brisa del mar Cantábrico en la playa del Sardinero, puede incluso que tengáis ocasión de entrar a la Casa-Museo de Menéndez Pelayo y desde luego de percibir la Plaza Porticada (es una delicia) frente a la Catedral.
Pero desde luego no os empaparéis del carácter de la ciudad, de su historia reciente, si no visitáis el Barrio Pesquero, su denominación oficial es Poblado Pesquero de Sotileza y está ubicado al sureste de la Bahía de Santander. Sé que no es la atracción más bonita de Santander pero es una zona bulliciosa como la que más, y resulta muy curioso encontrar los barcos amarrados y mirar entre las redes y los aparejos. Creo que el atractivo de una ciudad no sólo son sus grandes monumentos, sus tiendas de moda o sus modernas cafeterías con aire acondicionado, a veces acercarnos a lo más sencillo resulta muy gratificante.
Este barrio es sencillo como los son sus gentes, es un barrio de reciente construcción que se destinó a residencia de los pescadores, en él las gaviotas sobrevuelan el puerto y los niños juegan libremente, el contacto con el mar (aunque sea breve) queda después en el recuerdo y los barcos pasando hacia el Astillero son una buena excusa para ver durante unos minutos.
Además, en el Barrio Pesquero se come muy bien, aunque el sector servicios en el lugar no se ha potenciado en absoluto exceptuando la hostelería ya que encontraréis varios restaurantes en el mismo puerto. Si os gusta la gastronomía basada en los productos del mar, éste es uno de los mejores sitios para saborearla porque todos los platos están recién hechos.

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Aug 26 2010

Entre Noja y Santoña

El verano es para descansar, disfrutar del sol, comer helados, comprar en las ferias y acostarse muy tarde. Sin embargo para los que no aceptan fácilmente los estereotipos es posible aprovechar esta época para madrugar con el objetivo de admirar los primeros rayos de sol brillando en las húmedas arenas de la playa o salir a las 7 de la tarde no a tomar una copa sino a caminar entre las rocas de la costa mientras se observa a los cangrejos retirarse o se percibe el lento movimiento ascendente de la luna.
Noja es un pueblo al norte de Cantabria cuya vida tradicional se ha venido basando en comunidades que vivían de la pesca, la agricultura y la ganadería, actualmente es un destino turístico aunque no ha perdido su carácter de pequeña villa. Cuenta una leyenda que el fundador de Noja fue uno de los nietos de Noé, así que es un municipio cuya historia se inició hace mucho tiempo, verdad o no la cuestión es que las primeras referencias escritas datan del siglo X.
Es una localidad donde es posible encontrar mucha tradición y un cierto aire señorial, también mucho respeto por el medio natural que ofrece representaciones de interés. Una de estas representaciones es el monte Brusco que separa Noja y Santoña a través de las playas Trengadín y Berria. La ruta del Brusco es un recorrido para caminantes intrépidos
Se puede realizar el camino por la playa o por una carretera y pista que la bordean, en cualquiera de los casos y una vez llegados al monte Brusco hay que ascenderlo, no es complicado porque encontramos escaleras de piedra. Y está claro que una vez llegados a Berria deberemos regresar habiendo completado un recorrido fantástico observando las agujas kársticas en la playa de Trengadín o la marisma Victoria si hemos elegido la carretera para caminar.
Entre las recomendaciones para el camino del Brusco están: salir pronto por la mañana o a partir de las 7 de la tarde, no olvidar agua y comida, utilizar gorra para protegerse del sol y estar seguros de nuestra condición física puesto que en algún tramo se encuentran rocas escarpadas. No es apto para niños pequeños. El recorrido total es de unos 9 kilómetros y se complete o no es una ocasión ineludible para disfrutar de las vistas a las calas y al mar Cantábrico.

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