Mar 05 2010
De Santander a Castro Urdiales
Santander es una preciosa ciudad portuaria que debe, históricamente, su importancia al comercio de las Américas del siglo XVIII. El puerto es un enlace de primera magnitud con otros de España o Inglaterra. También tiene un bonito embarcadero deportivo.
Comencemos a recorrer hasta Santoña, centro turístico, pesquero y conservero muy conocido. En Santoña pueden visitar muchos parajes naturales que la convierten en un enclave ecológico y paisajístico precioso. Su puerto ha marcado el ritmo de la ciudad desde siempre. Ahora es el centro pesquero, conservero y mercante de más tradición y futuro de toda España.
No se pueden perder los dos faros que tiene Santoña: el faro del Caballo y el del Pescador. Como un dato curioso Santoña posee el record mundial de desembarco de anchoa en un solo día, que data del 5 de abril de 1960: nada más y nada menos que un millón y medio de kilos de anchoa cantábrica de la mejor. Proseguimos nuestra ruta hasta la desembocadura del río Asón, situada en Colindres. Colindres posee una larga tradición marinera y durante el siglo XVII se instalaron allí los astilleros de Falgote para la construcción de navieros.
En su barrio antiguo, se hallan las casonas y los solares de linajes y apellidos de la comarca de los siglos XVI y XVIII. El siguiente punto de nuestro recorrido será Laredo, una de las cuatro villas de la Costa del Mar de Castilla, a la que se suman Santander, Castro Urdiales y San Vicente de la Barquera, que forman la llamada ‘costa de la Esmeralda’. Situada en la zona oriental de Cantabria, es un importante centro turístico, famoso por la playa de la Salvé, de cinco kilómetros de extensión y una de las de mejor calidad de la costa cantábrica. Entre sus fiestas yo destacaría la Batalla de las Flores, el último viernes de agosto.
Otro cosa que no se pueden perder es el edificio renacentista del ayuntamiento ni el convento de San Francisco, en cuyo interior destaca el retablo del altar mayor, las capillas y un museo. Proseguimos viaje hasta Liendo, que exhibe un gran contraste entre sus valles verdes y sus acantilados. Se trata de una localidad sin playa, en la que os recomiendo visitar la iglesia renacentista de planta de salón de Nuestra Señora de la Asunción.
Finalmente, llegamos a las mejores playas del Cantábrico, las de Castro Urdiales. Se puede visitar, en su casco urbano, la de Brazomar y la de Ostente, en el casco urbano. En esta ciudad se combinan los edificios de una urbe moderna con el encanto y la belleza de la parte antigua. No olviden visitar la mejor iglesia gótica de la región, la de la Asunción, el castillo medieval de los Templarios, ni tampoco su puente romano y su ermita de Santa Ana. ¡Buen viaje!.