Mar
30
2010
Hay un lugar en el que la geología juega a las contradicciones y que sin lugar a dudas es de esas cosas de la naturaleza única, hermosa y sobre todo misteriosa. Se trata de una playa pero no da al mar. Hay una cueva que sí desemboca en el mar. Hay además un gigantesco arco de roca natural que nos permite ver el mar a través de él, y los acantilados tienen huecos de colores por los que el mar brama, las estalactitas son verdes y rojas. Y todo ello en un lugar fácilmente accesible al que, afortunadamente, casi nadie accede. La Playa de Cobijeru se encuentra en las proximidades del pueblo de Buelna, en el Oriente Asturiano, a mitad de camino entre San Vicente de la Barquera y Llanes, en la carretera nacional que une Cantabria con Asturias. Aunque parezca mentira, no hay que andar más que unos 10 o 15 minutos desde el pueblo para acceder a la playa y desde allí al resto del conjunto de Cueva, arco natural y karst. El coche se deja en el pueblo, al lado mismo de la carretera nacional, y por un camino que sale del pueblo paralelo a la carretera en dirección Cantabria, se dirige uno hacia la costa. Hay que atravesar la vía férrea y ahí a la derecha. En seguida el camino se bifurca de nuevo, y por la izquierda se llega a la costa. Esta maravilla de la naturaleza se originó en la era Primaria, en el periodo Carbonífero hace más de 300 años. Sin embargo no es el origen de la propia roca, sino de los procesos sufridos, convirtiéndola en un lugar de ensueño. La playa es en realidad una dolina, cuyo fondo se comunica con el mar a través de una pequeña cueva y de algunas grietas y planos de estratificación ampliados por la erosión. La distribución de la arena y los cantos, en semicírculo, nos informa de la refracción que sufren las olas cuando consiguen llegar hasta ella. Un lugar de ensueño, mágico, fantástico, donde pasara un rato espectacular, disfrutando de los grandes misterios de la naturaleza.
Mar
22
2010
Cantabria es una región española montañosa y costera, de clima oceánico húmedo, temperaturas moderadas (inviernos y veranos muy leves) e influencias de los vientos oceánicos provenientes del Atlántico que colisionan contra las montañas. Santander que es la capital, se encuentra dominado por una serie de cabos que conforman un paisaje interesante para el visitante, ya que alternan hermosas playas con salientes rocosas y acantilados que ofician de verdaderos paradores o miradores sobre la ciudad y sus costas.
En uno de ellos, en el Cabo Menor, se encuentra el primer campo de Golf municipal de España inaugurado en 1986 en Santander. También esta el club de Golf Mataleña, rodeado de hermosas playas, este Club de Golf ofrece un paisaje inmejorable sobre la ciudad de Santander al viajero que, amante de esta disciplina, decida darse una vuelta para practicar un poco. Desde allí se puede ver una de las playas más famosas de Santander, el Sardinero. Al tratarse de un campo bastante técnico con sus greens bien protegidos ofrece al jugador, además de un entorno inmejorable, un desafío incluso para el jugador más experimentado. La visita al Club de Golf Mataleña en Santander se completa con un recorrido del Faro de Cabo Mayor, en la entrada de la Bahía de Santander.
Y si hablamos de vistas, ninguna mejor sobre el mar que el lugar donde se encuentra ubicado un faro. Desde aquí uno se lleva una visión global de Santander, su entorno y la bahía. Debido a su ubicación se ha convertido en visita obligada en Santander para sus visitantes haciendo del Faro de Cabo Mayor una de las postales más conocidas y emblemáticas de Santander. Aquí podemos encontrar además del ya mencionado Club de Golf Mataleña, el hipódromo, un maravilloso parque público y el único camping de Santander.
Todos estos servicios y su variedad paisajística y ambiental han convertido al Cabo Mayor y al Cabo Menor en un importante hito turístico de Santander. Aunque usted no sea un asiduo practicante del Golf se recomienda la visita sin lugar a dudas, sobre todo si les gusta la fotografía ya que podrán aprovechar el día en estos dos lugares, lleven memorias y baterías extra para sus cámaras por las dudas ya que tendrán con que entretenerse. Es una visita única que le ofrece un ambiente y un paisaje únicos y difíciles de olvidar.
Mar
12
2010
No todo es sol y playa cuando uno busca hoteles en Santander, también tiene una propuesta comprometida con el cuidado del medio ambiente que verdaderamente sorprende. Se trata de un proyecto de Ecoturismo y Educación Ambiental muy interesante, donde se ve a Santander desde otro lugar.
En la bahía de Santander se pueden encontrar una cantidad importante de ambientes bien diferenciados, lo que le confiere de un valor particular para la conservación desde el punto de vista ambiental y paisajístico. Con sus más de 2.240 hectáreas que se componen de áreas de baja intervención humana en zona intermareal y canales de navegación un poco más intervenidas, esta región es un lugar digno de ser visitado en Santander. La propuesta se basa en unas salidas en barco que cuentan con al menos 5 itinerarios bien definidos y cada uno de ellos muestra algo que la mayoría de la gente no ve en Santander, la vida marina en su estado natural. Situación esta que no es muy común en la mayoría de Europa.
El primer recorrido se llama: Bahía de Santander, se trata de una salida de 1 hora y media en el cuál se recorre la zona del puerto, la ría y los páramos intermareales del sur. De esta manera uno se lleva una visión global de lo que verdaderamente significa la bahía de Santander.
Otra de las propuestas es ir a conocer las islas que se encuentran en Santander. Una de ellas, la Isla de Mouro, cuenta con más de 1.200 especies de fauna registradas hasta el momento. También se visitan las Dunas del Puntal, un lugar donde mucha de las plantas e insectos que allí se encuentran son endémicos del lugar. Este recorrido, también de 1 hora y media se puede complementar con la visita al Museo Marítimo del Cantábrico. Para los amantes de la observación de aves en Santander también existe una propuesta en barco más que interesante. Luego de un recorrido en barco de unas 12 millas al norte del Cabo Mayor nos encontraremos con la vida marina de esta región. Se encuentran censadas 32 especies de aves marinas las cuales conviven con cetáceos, delfines y calderones, un espectáculo maravilloso y recomendable.
La bahía de Santander está reconocida como una de las bahías más bellas del mundo, se trata de un puerto natural con un gran valor ecológico. La bahía de Santander está incluida en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Cantabria debido a que es el mayor estuario de la costa norte de España.
Todos los servicios se realizan con Guías intérpretes en todos los idiomas acreditados por la Asociación de Turismo de Cantabria, del patrimonio en espacios naturales de Cantabria, los cuales manejan las herramientas de la interpretación ya que la mayoría han ido a estudiar ingles en el extranjero para que ustedes se lleven una visión acabada y global de la vida natural en Santander.
Para estos recorridos lo conveniente es buscar hoteles cerca de Puerto de Santander ya que uno pasará gran parte de su tiempo en el mar en contacto pleno con él. Asimismo puede reservar su estancia en algunos de los hoteles cerca de Museo Marítimo del Cantábrico.